La Iglesia Adventista del Séptimo Día, basada en la organización presentada por la iglesia cristiana primitiva y con el ejemplo del libro de Hechos de los Apóstoles, entiende que debe actuar de manera organizada, atendiendo varios frentes para motivar la predicación y el apresuramiento de la Segunda Venida de Cristo.

Para esto, posee una estructura organizada en ministerios que permite desarrollar actividades dirigidas a distintos sectores de la sociedad.  Cada ministerio tiene una responsabilidad específica, que se encuentran consignadas en el Manual de la Iglesia; algunas otras están condensadas en manuales específicos para dirigentes de la iglesia.